Nacionalidad sefardí en Portugal: Cinco años de espera

Miles de solicitantes de nacionalidad portuguesa por origen sefardí continúan esperando una resolución después de varios años de tramitación. Aunque esta vía extraordinaria de acceso a la nacionalidad ha llegado finalmente a su fin para nuevas solicitudes, el cierre del régimen no supone la desaparición de los procedimientos que fueron presentados mientras la normativa correspondiente se encontraba vigente.
De hecho, la reforma de la Ley de Nacionalidad que entró en vigor el 19 de mayo de 2026 eliminó el régimen especial para descendientes de judíos sefarditas portugueses, pero estableció un régimen transitorio para los procedimientos que ya estaban pendientes.
La situación actual es el resultado de más de una década de cambios legislativos, controversias políticas y un progresivo endurecimiento de una vía de nacionalidad que nació en 2015 con unas condiciones considerablemente más flexibles.
De una reparación histórica a miles de solicitudes de nacionalidad
Portugal creó en 2015 un procedimiento especial que permitía acceder a la nacionalidad portuguesa a descendientes de las antiguas comunidades judías sefarditas vinculadas históricamente con el país.
El objetivo de la legislación tenía un importante componente de reparación histórica hacia los descendientes de las comunidades judías perseguidas y expulsadas de la Península Ibérica a finales del siglo XV.
El régimen inicial permitía solicitar la naturalización acreditando, entre otros elementos, la pertenencia a una comunidad sefardita de origen portugués mediante factores como los apellidos, el idioma familiar, la genealogía y la descendencia directa o colateral. La certificación expedida por una comunidad judía portuguesa adquirió un papel fundamental dentro del procedimiento.
Durante los años siguientes, esta posibilidad despertó un enorme interés internacional y provocó un crecimiento extraordinario del número de solicitudes.
El caso Abramovich cambió el debate en Portugal
Uno de los acontecimientos que marcó un antes y un después fue la concesión de la nacionalidad portuguesa al empresario ruso Roman Abramovich.
Abramovich obtuvo la ciudadanía portuguesa en 2021 mediante el régimen destinado a descendientes de judíos sefarditas. El caso provocó una intensa controversia sobre la manera en que se estaban certificando determinadas vinculaciones sefarditas y sobre si la existencia de una ascendencia histórica era suficiente para justificar la concesión de la nacionalidad sin una relación contemporánea significativa con Portugal.
La polémica adquirió todavía mayor dimensión tras la invasión rusa de Ucrania y las sanciones impuestas a Abramovich. Las autoridades portuguesas investigaron las circunstancias relacionadas con su proceso y el funcionamiento de las certificaciones sefarditas.
En marzo de 2022, el Gobierno portugués confirmó un endurecimiento de las reglas, introduciendo mayores exigencias destinadas a demostrar una vinculación efectiva con Portugal.
El caso Abramovich no fue, por sí solo, el origen de todos los cambios legislativos, pero se convirtió en el símbolo de las dudas que comenzaban a existir sobre el funcionamiento del sistema.
Portugal fue endureciendo progresivamente los requisitos
El régimen de 2015 fue transformándose a medida que aumentaban tanto las solicitudes como el escrutinio político.
La modificación reglamentaria de 2022 representó uno de los principales puntos de inflexión. Desde el 1 de septiembre de ese año entraron en vigor nuevas reglas destinadas a exigir una conexión efectiva con Portugal, endureciendo considerablemente las condiciones respecto de las existentes para solicitudes anteriores.
Posteriormente llegó una reforma todavía más profunda.
La Ley Orgánica 1/2024 estableció para las nuevas solicitudes la necesidad de haber residido legalmente en Portugal durante al menos tres años, consecutivos o alternos, además de acreditar la tradición de pertenencia a una comunidad sefardita de origen portugués. También introdujo una comisión de evaluación para la homologación final de las certificaciones correspondientes.
La misma reforma estableció reglas específicas para determinados procedimientos que ya estaban pendientes, teniendo en cuenta el momento en el que habían sido presentados.
En otras palabras, no todos los expedientes sefardíes están sometidos exactamente al mismo régimen jurídico. La fecha de presentación resulta fundamental para determinar qué normativa y qué requisitos corresponden a cada procedimiento.
2026: el final definitivo de la vía sefardí
El proceso de endurecimiento culminó en 2026.
La nueva reforma de la Ley de Nacionalidad portuguesa eliminó finalmente el régimen especial de naturalización destinado a los descendientes de judíos sefarditas portugueses.
Desde el 19 de mayo de 2026, esta vía dejó de existir para nuevas solicitudes. Sin embargo, esto no significa que los miles de expedientes presentados anteriormente hayan sido cancelados.
La propia normativa establece disposiciones transitorias para los procedimientos pendientes, por lo que estos deben continuar siendo analizados conforme al régimen jurídico que les resulte aplicable.
Esta diferencia es fundamental: Portugal ha cerrado la puerta a nuevas solicitudes por esta vía, pero todavía debe resolver el enorme volumen de procedimientos acumulados durante los años anteriores.
El auge de Chega y el cambio político portugués
La evolución de la nacionalidad sefardí tampoco puede entenderse completamente sin observar el cambio político experimentado por Portugal.
La inmigración y las condiciones para acceder a la nacionalidad se han convertido en asuntos cada vez más relevantes dentro del debate político portugués.
Especialmente significativo ha sido el crecimiento de Chega, formación liderada por André Ventura y caracterizada, entre otras cuestiones, por posiciones mucho más restrictivas respecto de inmigración y nacionalidad.
En las elecciones legislativas de 2025, Chega consiguió 60 de los 230 escaños y se convirtió en la segunda fuerza parlamentaria, superando al Partido Socialista. Su crecimiento ha contribuido a desplazar el debate político portugués hacia posiciones más exigentes en cuestiones relacionadas con inmigración, integración y acceso a la ciudadanía.
Sería incorrecto atribuir exclusivamente a Chega la eliminación de la nacionalidad sefardí, ya que las restricciones comenzaron años antes y fueron aprobadas bajo diferentes mayorías políticas. Sin embargo, su auge forma parte de un cambio político más amplio que ayuda a explicar por qué las políticas migratorias y de nacionalidad portuguesas se encuentran hoy sometidas a un escrutinio considerablemente mayor.
¿En qué punto se encuentran actualmente los expedientes de 2021?
Uno de los mayores problemas continúa siendo la extraordinaria lentitud de la Administración.
De acuerdo con el seguimiento práctico que Pro Corp viene realizando sobre procedimientos en curso, actualmente se están observando avances en expedientes presentados durante mayo de 2021.
Este dato permite dimensionar la magnitud del retraso: se están analizando procedimientos que fueron presentados hace más de cinco años.
Además, el avance no se está produciendo a una velocidad constante. Antes de comenzar a observarse movimientos correspondientes a mayo de 2021, la Administración estuvo aproximadamente seis meses avanzando sobre expedientes correspondientes a abril de 2021.
Desde hace aproximadamente un mes se vienen observando movimientos en solicitudes correspondientes a mayo.
Es importante aclarar que estos períodos no constituyen un calendario oficial publicado por el Ministerio de Justicia ni permiten garantizar cuándo será resuelto un expediente concreto. Se trata de referencias obtenidas mediante el seguimiento de procedimientos reales y sirven únicamente para comprender el ritmo aproximado que está mostrando actualmente la Administración.
Tampoco significa que todos los expedientes de abril estén necesariamente resueltos ni que todos los correspondientes a mayo vayan a avanzar simultáneamente. Cada procedimiento puede requerir verificaciones diferentes y evolucionar a un ritmo distinto.
La nueva plataforma: de siete etapas a cuatro
Otro cambio importante para quienes llevan años esperando ha sido la modificación del sistema electrónico utilizado para consultar el estado de los procedimientos.
Anteriormente, la plataforma mostraba siete fases. El nuevo sistema del Ministerio de Justicia y del Instituto dos Registos e do Notariado simplificó esa información y actualmente muestra únicamente cuatro estados.
Las cuatro etapas son: Submetido, Em análise, Para decisão y Concluído.
“Submetido” agrupa las antiguas etapas 1 y 2, correspondientes a la recepción y registro de la solicitud.
“Em análise” es mucho más amplia: engloba las antiguas etapas 3, 4 y 5, que comprendían las consultas a entidades externas, la verificación de la documentación y el análisis de mérito.
“Para decisão” corresponde a la antigua etapa 6, mientras que “Concluído” equivale a la antigua etapa 7, relativa al registro o archivo definitivo del procedimiento.
Esto explica por qué muchos solicitantes han percibido aparentemente un cambio importante en la numeración de su expediente. No significa necesariamente que el procedimiento haya retrocedido o avanzado repentinamente: lo que cambió fue la manera en que el Ministerio presenta las diferentes fases.
¿Qué significa encontrarse en “Em análise”?
Esta segunda etapa es particularmente importante porque puede abarcar una parte considerable de la tramitación.
Según explica oficialmente el Ministerio de Justicia, durante esta fase se verifica si el solicitante cumple los requisitos legales, si el expediente contiene la documentación necesaria y si los documentos son auténticos. También puede significar que el procedimiento está pendiente de consultas realizadas a entidades externas.
Por eso, dos expedientes que aparecen simultáneamente en la etapa 2/4 pueden encontrarse, en la práctica, en momentos internos diferentes de su análisis.
El nuevo sistema resulta más sencillo para el ciudadano, pero ofrece menos detalle sobre las actuaciones concretas que se están desarrollando dentro del expediente.
¿Qué pueden esperar quienes presentaron su solicitud hace años?
La principal conclusión es que los expedientes pendientes continúan su tramitación.
La eliminación de la nacionalidad sefardí para nuevas solicitudes no supone la cancelación automática de los procedimientos anteriores. Sin embargo, el enorme volumen acumulado, el incremento de los controles y la complejidad jurídica adquirida por esta modalidad ayudan a explicar por qué existen expedientes que llevan varios años pendientes de resolución.
Para quienes presentaron sus solicitudes en 2021, los movimientos que actualmente estamos observando sobre expedientes de mayo representan un avance, aunque el ritmo continúa siendo considerablemente lento.
También resulta esencial evitar comparar automáticamente dos expedientes únicamente por su fecha de presentación. La existencia de requerimientos, verificaciones adicionales, consultas externas o circunstancias particulares puede provocar que procedimientos presentados en fechas similares evolucionen de manera diferente.
La nacionalidad portuguesa por origen sefardí ha pasado así de ser una vía extraordinaria creada en 2015 como mecanismo de reparación histórica a convertirse en uno de los procedimientos de nacionalidad más controvertidos y examinados de Portugal, hasta su eliminación definitiva para nuevas solicitudes en 2026.
Para miles de solicitantes, sin embargo, la historia todavía no ha terminado. Sus procedimientos siguen pendientes y deberán continuar siendo analizados por la Administración portuguesa.
En Pro Corp continuamos realizando seguimiento de los expedientes de nuestros clientes y de los cambios administrativos y legislativos que puedan afectar a su tramitación, informando de cualquier avance relevante en los procedimientos de nacionalidad portuguesa.